lunes, 2 de noviembre de 2009

Deambulando

Sol nutre mi cuerpo,
luna nutre mi alma,
vislumbro esas luces errantes,
luciérnagas de cristal,
¿soy nada o soy todo?
reuno fuerzas y me levanto del lodo,
fui y seré polvo,
seré parte del rescoldo.

Sentimiento de vaivén,
en este mar de constante flujo.

Mi madre invoca mi alma,
mi padre impide que salga.

Deambulo por inercia,
mis pies ya no generan resistencia.

Constantemente oigo un requiem,
corteja no sé hacia quién,
el centinela de la vida,
juez de muerte y vida,
en mi camino me acompaña,
mi compañia a él le agrada,
me narra alegorías de ensueño,
que me indican de lo que me depara yo soy el dueño.

Al irse me dice: "es mejor tenerte aquí que al otro lado".

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